Como su propio nombre indica, el tratamiento facial full face es un tratamiento integral 360º, en el que tras nuestro diagnóstico previo, tratamos el rostro como un todo en uno.

Buscamos conseguir una armonía con resultados naturales, trabajando la proporción de los volúmenes del rostro, consiguiendo un efecto “buena cara” sin cambiar la armonía y la identidad del paciente.